
Programa:
El Centro de Sant Lluc busca una transformación en la forma en que se representa y se manifiesta al publico, tanto desde el exterior como desde el el interior del edificio, utilizando el espacio de hall en la planta baja.

Solución:
El objetivo de la propuesta para el exterior del edificio es atraer la atención de los peatones a través de un elemento de señalización que sea simple pero eficaz y atractivo. De esta manera, un gran círculo de luz significa el ‘círculo’ de Sant Lluc, que sobresale de la línea de de cubierta del edificio, como si quisiera escapar.
Esto va acompañado de texto pintado en la fachada más cercana a la vía principal de circulación.
La parte de abajo de la misma fachada se utiliza para carteles informativos de papel, que se irían actualizando continuamente, según necesidad. En la parte superior de estos habría una pletina metálica perforada con texto de señalización y con iluminación por detrás de la pletina, para iluminar también los carteles.

En el vestíbulo del edificio, el círculo de la luz vuelve a aparecer, pero flotando horizontalmente en el techo. Aquí el círculo significa no sólo el centro sino también la idea de agrupar cosas, personas, ideas, etc El objetivo en este espacio es fomentar la socialización entre las personas que pasan por el centro y convertirlo en un lugar de encuentro y reunión. De este modo se proponen dos asientos alargados; el resultado formal de estos asientos también se desprende de la idea de círculo, de expansión a partir de un centro, de dinamización a partir de una fuerza centrífuga. Los asientos de forma sinuosa son de listones de madera con una estructura metálica oculta fijada a la pared. Se iluminan con luz longitudinalmente por debajo de los asientos para dar el efecto de flotar sobre el suelo. Los nombres de los presidentes que ha tenido el Círculo Sant Lluc están grabados mecánicamente en los respaldos de los asientos, en orden alfabético y cronológico.








